Textos

La representación de la figura humana ha sido desde siempre un recurso figurativo ensalzado por los artistas de todas las épocas. El cuerpo humano es a través de su forma y significado un medio para transmitir sentimientos y analizar la realidad que nos rodea.
En estas obras se puede apreciar como el artista se sumerge en un realismo corporal, con un alto grado de iconicidad y referente visual que choca con la mirada del espectador.
El color y el dibujo con el trazo muy marcado aportan una fuerza poética y expresiva a la representación. El artista juega y rastrea entre tonos y matices de colores primarios sobre fondos oscuros, planos y sin perspectiva desde donde surge el motivo central: la figura humana desnuda, sin identidad, bien hombre o mujer, en actitudes intimistas, privadas o hasta en ocasiones exuberantes y atrayentes que posan para un espectador de mirada directa.
Otro elemento importante a destacar es el uso de la luz: la piel humana recibe todo tipo de tonos y matices de una luz próxima, directa y local, contribuyendo a resaltar los variados y ricos volúmenes corporales.
Es por todo ello que se puede afirmar que nos situamos frente a una obra personal, expresiva y poética al mismo tiempo.

Yolanda Pérez Mazón